lunes, 23 de enero de 2012

POESÍA DE LEÓN FELIPE.

LEÓN FELIPE, POETA.
Felipe Camino Galicia de la Rosa, conocido como León Felipe, poeta español: (Tábara, Zamora, 11 de abril de 1884 - Ciudad de México, 18 de septiembre de 1968).
Algunos poemas tomados de la “Antología Rota.”

COMO TÚ....

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña:
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
no piedra de una udiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia...
como tú, piedra aventurera...
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda...
piedra pequeña
y
ligera...
COMO AQUELLA NUBE BLANCA.
Ayer estaba mi amor
como aquella nube blanca
que va tan sola en el cielo
y tan alta,
como aquella
que ahora pasa
junto a la luna
de plata.
Nube
blanca,
que vas tan sola en el cielo
y tan alta,
junto a la luna
de plata,
vendrás a parar
mañana,
igual que mi amor,
en agua,
en agua de mar
amarga.
Mi amor tiene el ritornelo
del agua, que sin cesar,
en nubes sube hasta el cielo
y en lluvia baja hasta el mar.
Y el agua, aquel ritornelo
de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.

VEN CON NOSOTROS.
Cuando me han visto solo y recostado
al borde del camino,
unos hombres
con trazas de mendigos
que cruzaban rebeldes y afanosos
me han dicho:
-Ven con nosotros,
peregrino.
Y otros hombres
con portes de patricios
que llevaban sus galas
intranquilos
me han hablado
lo mismo:
-Ven con nosotros peregrino.
Yo a todos les he visto
perderse allá a lo lejos del camino...
y me he quedado solo, sin despegar los labios, en mi sitio.

NO HE VENIDO A CANTAR.
No he venido a cantar, podéis llevaros la guitarra.
No he venido tampoco, ni estoy aquí arreglando mi expediente
para que me canonicen cuando muera.
He venido a mirarme la cara en las lágrimas que caminan hacia el mar.
Por el río
y por la nube...
y en las lágrimas que se esconden
en el pozo
en la noche
y en la sangre...
He venido a mirarme la cara en todas las lágrimas del mundo.
Y también a poner una gota de azogue, de llanto, una gota siquiera [de mi llanto.
En la gran luna de este espejo sin límites, donde me miren y se [reconozcan los que vengan.
He venido a escuchar otra vez esta vieja sentencia en las tinieblas:
Ganarás el pan con el sudor de tu frente
y la luz con el dolor de tus ojos.
Tus ojos son las fuentes del llanto y de la luz.

VENCIDOS.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar...
va cargado de amargura...
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar...
va cargado de amargura
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
va cargado de amargura...
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar...
y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar.
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo
pastor...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

El poema hace referencia a los últimos capítulos del Quijote, cuando el hidalgo es vencido en su amoroso batallar por el caballero de la Blanca Luna (el bachiller Carrasco) que afirmaba que su dama era más bella que Dulcinea, en las playas de Barcelona (Barcino); el vencedor le ordena volver a su lugar manchego y no volver a salir de él en un año (una condena de cárcel, también). Durante el regreso, Don Quijote no va, sin  embargo, cargado de amargura, al contrario, no para de hacer planes con Sancho, entre ellos, hacerse pastor. Esa esperanza final, ese no dejarse derrotar, es recogida en los últimos versos del poema.
El poema es premeditadamente sencillo: El léxico lo es, con palabras muy usuales que invitan a la confidencia; la sintaxis lo es, pues apenas hay uniones subordinativas, la métrica lo es –versos octosílabos la mayoría, rima consonante. Y sobre todo, sencillez en el estilo, claro, directo, sin rebuscamientos ni vaguedades.
En su LP Mediterráneo, el cantautor Joan Manel Serrat, musicalizó este poema de un modo magistral.

JOAN MANUEL SERRAT. Cantautor. Musicalizador de poemas.
Video de VENCIDOS, POR J. M. Serrat.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

A VECES LLEGABAN ... CARTAS.

Las cartas de amor no se estilan hoy en día, pero fueron y seran importantes dentro de la historia de la humanidad por la expresión de se...