lunes, 21 de agosto de 2017

TODO NOS LLEGA TARDE. / JULIO FLÓREZ.

Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte!
Nunca se satisface ni se alcanza
la dulce posesión de una esperanza
cuando el deseo acósanos más fuerte.

Todo puede llegar: pero se advierte
que todo llega tarde: la bonanza,
después de la tragedia: la alabanza,
cuando ya está la inspiración inerte.

La justicia nos muestra su balanza,
cuendo los siglos en la historia vierte
el tiempo mudo que en el orbe avanza;

Y la Gloria, esa ninfa de la suerte,
sólo en las viejas sepulturas danza.
Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte!

JULIO FLÓREZ (1867 – 1932).

jueves, 17 de agosto de 2017

CUATRO POEMAS DE CEES NOOTEBOOK. I.

DESTERRADO.

Embarcadero, el barco que se deja
navegando sobre cristal.

Ahora estoy solo con Chong Er,
la llanura es mi panorama,
mis amigos los eremitas de las colinas,
hombres ya casi de piedra.
Sombrío me quedo en adelante,
lejos de los ciervos blancos
en los que cabalgámos por campos de nubes
y niebla.

Entre esto y la muerte
un tiempo para los pensamientos
que nadie ha escrito, vergüenza en un pizarrón
con tiza blanca, mi nombre liberado
de sus letras, vacío
como un sonido.

Marfil y joyas
todo eso lo conocía, mi sombra
desaparece en un pliegue del tiempo,
muela dejo, molido
entre el cascote de los días
comparto el destino de piedras y conchas,

un príncipe sin palabras
en una tela
tejida de nada.

NOCHE.

De noche, por castillos de nubes
y una última torraza de luz de luna,
el sueño de viajes prohibidos,
una puerta, siempre cerrada,
ahora entreabierta, el peligro de otra
vida, un poema

de una existencia a la inversa,
donde la muerte no tiene guadaña,
es un amante sobre herraduras de oro.
Que te acaricia los pechos
y te extiende la alfombra de las estrellas
para que te tumbes allí,

luz por todas partes, hasta en los dientes
del predador, en la suñas
del asesino y en el cuchillo reluciente
que escribe la última palabra,
fuego, y entonces con tus ojos de nadie
ver sin llegar nunca a un fin,

ver quién eras.

SIN IMAGEN.

Sin imagen aparece el poema,
forma que aún ha de surgir
del ámbito de las palabras,
heredadas de quien nunca conocí.

Lengua, tallada en sueños, en púlpitos,
amasada en lechos, cuartos solitarios,
útil en vida y muerte, arma
en la lucha contra el azar, el ardid
del destino.

Quienes fuimos, nuestro paso
por el enigma,
está escrito en palabras,
escritura como hija del habla,
susurros, lamentos, la médula
de los pensamientos,

testamento de una emoción
desaparecida, tono de decretos para un futuro,
cuando la muchedumbre se pierde
hacia su mudo
hogar.

PICASSO, ÚLTIMOS GRABADOS.

En esta nube copulan,
en esta nube negra, su deseo negro tinta
mordido en cobre, preciso y tenaz,
por el vidente tras la cortina, él desea,

él desea también a esa mujer y a ese hombre,
la doble figura
en la que penetra y se encrespa
como antes, hace aquel siglo.

En el abrazo inciso
busca un mar y un lecho, grita
por las mareas perdidas, por el eterno
comercio, con la nostalgia de aquel

que ha de ver.

CEES NOOTEBOOK. (1933).

lunes, 14 de agosto de 2017

Ars. / JOSÉ ASUNCIÓN SILVA.

El verso es vaso santo; poned en él tan sólo, un pensamieno puro.
En cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
como burbujas de oro de un viejo vino oscuro.

Allí verted las flores que en la continua lucha, ajó del mundo el frío,
recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,
y nardos empapados en gotas de rocio.

Para que la existencia mísera se embalsame cual de una esencia ignota
quemándose en el fuego del alma enternecida
de aquel supremo bálsamo basta una sola gota.
JOSÉ ASUNCIÓN SILVA.
(1865 - 1896)

jueves, 3 de agosto de 2017

TRES POEMAS DE ARMANDO.

HUIR.

Son todos parientes, la mesa está servida,
comienza la cena del cadalso:
coman de afuera hacia adentro y
no se enojen.

Formaban una fila, venían de lejos,
bebían aguardiente e
intentaban morir susurrando.

Que tal o cual día escaparíamos,
no ons darían de comer,
adelante, ha llegado el momento,
podemos huir.

DESPIADADO.

El gemido de muros retorcidos.
Costa aniquilada.
No esperes ayuda detrás de los arbustos.

En el sendero negro el grito,
o una mueca carbonizada:
sonidos despiadados.

¿Hay contacto con tierra firme?

Se aproxima el campo de tiro,
redoble de ráfagas conforma el blanco.
Asaltan la colina por el terraplén de la vía
y encuentran tierra rasa.

SATISFECHO.

Estará satisfecho hasta sangrar, se
ha flagelado, solo
quiere hacer penitencia,
quedar satisfecho tal vez.

Lo llaman el monarca del declive,
hablaba la lengua de los recintos siniestros
y creó la rueda inepta.

Ha fuego fatuo, ni trampa

Ha de hacer penitencia y
quedará satisfecho.

ARMANDO (1929).

jueves, 27 de julio de 2017

CANCIÓN DEL BOGA AUSENTE. / CANDELARIO OBESO.

Que trijte que está la noche,
la noche que trijte ejtá;
no hay en er cielo una ejtreya...
Remá, remá.

La negra re mi arma mía,
mientra yo briego en la ma,
bañao en suró por ella,
¿qué hara?¿Qué hará?

Tar vej por su zambo amao
doriente sujpirará,
o tar vej ni me recuerda...
¡Yorá! ¡Yorá!

La j'embra son como toro
lo r'ejta tierra ejgraciá;
con acte se saca er peje
del má, del má...

Con acte s'abranda er jierro,
se roma la mapaná.
Cojtante y ficme la penaj.
No hay má, no hay má...

¡Qué ejcura que ejtá la noche;
la noche qué ejcura ejtá!
Asína ejcura é la ausencia...
¡Bogá, bogá!

CANDELARIO OBESO.
(1849 - 1884)

lunes, 24 de julio de 2017

ANACREÓNTICA. / JOSÉ MARÍA GRUESSO.

Estrecha, amor, los nudos
del apacible lazo
con que estos corazones
están aprisionados.

Estréchalos, de modo
que ni el terrible brazo
de la impiadosa muerte
consiga desatarlos.

Hace tiempos que, unidos
con indecible encanto,
bendicen la fortuna
de verse cautivados.

Ni males, ni peligros,
ni angustias, ni trabajos,
ni la fortuna adversa
ha podido apartarlos.

Estrecha, pues, estrecha,
dulce amor, estos lazos,
de suerte que túmismo
no puedas desatarlos.

José María Gruesso.
(1779 - 1835)

jueves, 20 de julio de 2017

DOS POEMAS DE FRANCISCO ANTONIO VÉLEZ LADRÓN DE GUEVARA.

REMITIENDO A UNA DAMA UNAS FRUTILLAS.

Décimas.

A ti, Reyna de las flores
Justo es que paguen los frutos
Como debidos tríbutos
Sus sabores, sus olores.
Para mendigar sabores
Y para beber dulzuras
Buscan las prisiones puras
De esos tus purpúreos labios
Por ser dulces sin resabios
De acideces o amarguras.

No pueden ellos prestar
Dulzura alguna a tu boca
Pues sólo a tus labios toca
Dulzuras al Hibla dar
Cuando a tus labios llegar
Bien las abejas pudieran
Donde dulzuras bebieron
y produjeran panales
Que néctares celestiales
Con sus dulzuras vencieran.

Esos labios, lisi mía,
Distilan tan pura miel
Que hace, que parezca hiel
Lo dulce de la ambrosía.

Perdona pues la osadía
Con que a ellos las frutas van
Que si insípidas están
Con tu boca comparadas,
Mas ellas almibaradas
En tu boca quedarán.


A UNA DAMA INCONSTANTE SE REMITE CON UNOS VASOS DE HELADOS ESTE SONETO.

Aunque hilo tu pecho, fiera ingrata,
Para matarme a mí no necesita,
No te admires que hielo te remite
Quien de pagarte en tu moneda trata.

Con hielos tu desdén hoy me maltrata,
Cuando mi amor más fino se acredita,
Mas ya vengarse en nieve solicita
Porque a ella muera quien con ella mata.

Con eso advertiras noble madona
Que ha vencido a mi fuero ya tu hielo.
Mas, ¡ay! Que en el que envío va la llama.

Y es incendio la nieve que congelo:
Porque también en nubes, cuando brama
Rayos oculta entre granizo el cielo.


FRANCISCO ANTONIO VÉLEZ LADRÓN DE GUEVARA.
( 1721 - 1781)


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