LA DÁDIVA.
Mi amor contiene a Dios
pero también cabe en
mis manos
es sereno como la
música que configura una montaña
es ligero como la
fisura del relámpago
es inicuo oculto
inesperado.
Mi amor trémulo entre
el cielo y el infierno
despojado de toda luz y
oscuridad
es la nada... El
principio de los tiempos...
No percibe ni el alma
ni la carne
y como la nada en mi
nada lo contengo
… Hay entonces un
vacío
para el abrazo
señalado...
ORIETA LOZANO.
Cali, Valle del cauca,
Colombia, 1956.