viernes, 18 de enero de 2013

POEMAS DE FERNANDO PESSOA.

AUTOPSICOGRAFÍA.
El poeta es un fingidor
Finge tan completamente
Que llega a fingir dolor
El dolor que de veras siente.


Y los que leen lo que escribe
En el dolor leído sienten
No los dos que el poeta vive
Si no sólo el que no tienen.


Y así en las vías rueda
Y entretiene a la razón
Girando el tren de cuerda
Que se llama corazón.
De: Poesías.

MAR PORTUGUÉS.
¡Oh mar salado, cuánto de tu sal
Son lágrimas de Portugal!
¡Por cruzarte, cuántas madres lloraron,
¡Cuántas hijas en vano rezarón!
¡Cuántas novias quedaron por casar
Para que fueses nuestro, oh mar!


¿Valió la pena? Todo vale la pena
Si el alma no es pequeña.
Quien quiere ir allende el Bojador
Tiene que ir allende el dolor.
Dios al mar el peligro y el abismo dio,
Pero fue en él que el cielo se reflejó.
De: Mensagem.

ODA.
No sólo quien nos odia o nos envidia
Nos limita y oprime; quien nos ama
No menos nos limita.
Que los dioses me concedan que, despojado
De afectos, tenga la fría libertad
De los pináculos sin nada.
Quien quiere poco tiene todo; quien quiere nada
Es libre; quien no tiene, y no desea
Hombre, es igual a los dioses.
De: Odas de Ricardo Reis.
Fernando Pessoa.
Fernando Antonio Nogueira Pessoa, una de las personalidades más complejas y representativas de la literatura europea del siglo XX, nació en Lisboa el 13 de junio de 1888, murió en 1935.

miércoles, 16 de enero de 2013

POEMAS DE MANUEL ALTOLAGUIRRE IV.

LA TERNURA.
Tu fortaleza hermosa
es mi debilidad.
Por ti me muero.
Vencido estoy por ti,
más mi derrota
mi ternura,
mi traspasado corazón
hasta ti, protegiéndote.
Aunque estás victoriosa
y yo vencido,
soy yo quien te defiende
contra mí, contra ti, contra los otros.
Lo visible es tu cuerpo,
la armoniosa y desnuda
claridad dominante;
lo invisible, la endeble
e infinita ternura del vencido;
pero este blando ambiente,
este tierno calor que te rodea,
amortigua los golpes,
contiene las ofensas,
logra aislarte del vivio.
De: Soledades Juntas, 1931.

MI PRESENTE.
Mi presente una isla
rodeada de amor por todas partes,
sin esperanzas, sin recuerdos,
donde todas las aves
sin besos que se esconden
en las frondas sangrientas.
Estoy tan insensible,
que el mundo inexistente
es como un doble sueño
que no me sobresalta.
El espacio está en fuga
y el tiempo lo persigue.
Vivo para olvidar,
érdida la esperanza,
surcado por un río
que brota de sus pechos,
que crece para ahogarme,
borrándome del mundo con sus aguas.
De: Las Islas Invitadas, 1936.

CUANDO TE SUEÑO.
Mi forma inerte, grande como un mundo,
no tiene noche alrededor, ni día;
pero tiniebla y claridad por dentro
hacen que yo, que tu, vivamos.
Mares y cielos de mi sangre tuya
navegamos los dos. No me despiertes.
No te despiertes, no. Sueña la vida.
Yo también pienso en mí cuando te sueño
y robo al tiempo todas mis edades
para poblar las íntimas moradas
donde estaremos juntos siempre, siempre.
De: Nube Temporal, 1939.
Manuel Altolaguirre Bolín.

lunes, 14 de enero de 2013

POEMAS DE ANA MILENA PUERTA.

SOLIDARIA.
Entonces
inventaré golondrinas
para lucir este sol
que tanto nos duele.
Pero no te hagas ilusiones
que yo no fabrico aves
ni guardo soles;
solamente me duelo contigo
y espero la noche.

ETERNO RETORNO.
Con su algarabía
de colores y voces
mi pasado regresa
para que yo le asigne
su merecido olvido.

JACULATORIA.
Todo lo tengo
es perdible.
En vos confío.

ANA MILENA PUERTA.
Nació en Cali, Valle, en 1961.
 

viernes, 11 de enero de 2013

POEMA DE CAMILO PESSANHA.

¿QUIÉN MANCHÓ, QUIÉN RASGÓ...?
¿Quién manchó, quién rasgó mis sabanas de lino?
Donde esperé morir.- ¡Oh, mis lienzos castos!
De mi exiguo jardín los girasoles altos
¿Quién los arrancó y los echó al camino?


¿Quién rompio (¡qué furor cruel y simiesco!)
la mesa donde ceno – tabla tosca de pino?
¿y esparció la leña?¿Y derramó mi vino?
-De mi vida el vino acidulado y fresco...


De tu sepultura, no te levantes pobre madre mía,
mira la noche, mira el viento. La casa nueva ardía
y el fuego de mis huesos va a extinguirse en breve.


No vengas más al lar. No vagabundees más.
Alma de mi madre... no andes ya en la nieve
mendigando de noche a las puertas de los demás.
CAMILO PESSANHA. (1867 - 1926)
De: Clepsidra.
Nació en Coimbra 1867.

miércoles, 9 de enero de 2013

POEMAS DE MANUEL ALTOLAGUIRRE III.

DIBUJO.
¡Qué despejada la frente!
Las cejas, rubio horizonte
que separa al mar del cielo.
Transparentes y cercanas,
las aguas del mar del rostro,
sobre el coral, los dos peces.
De: Ejemplo, 1927.
///////// **////////
De: Poesía, 1930 -1931.
FUGA.
Al ver por donde huyes
dichoso cambiaría
las sendas interiores de tu alma
por las de alegres campos.



Que si tu fuga fuera
sobre verdes caminos
o sobre las espumas,
y te vieran mis ojos,
seguirte yo sabría.



No hacia dentro de ti,
donde te internas,
que al querer perseguirte
me doy contra los muros de tu cuerpo.



No hacia dentro de ti,
porque no estemos:
tú, pálida, escondida,
yo como ante una puerta
ante tu pecho frío.

ALTA PLAYA.
Quiero subir a la playa
blanca donde el oleaje
verde un mar ignorado
salpica el amnto de Dios,
a ese paisaje infinito,
altísimo iluminado



No estarme bajo este techo
angustioso de la vida,
de la muerte, del cansancio,
por no morir ni nacer
a las promesas alegres.



Quiero nacer de esta madre
que es la tierra, el mundo alto
donde los muertos nacieron.

TUS PALABRAS.
Apoyada en mi hombro
eres mi ala derecha.
Como si desplegaras
tus suaves plumas negras,
tus palabras a un cielo
blanquísimo me elevan.



Exaltación. Silencio.
Sentado estoy a mi mesa,
sangrándome la espalda,
doliéndome tu asuencia.

MALDAD.
El silencio eres tú.
Pleno como lo oscuro,
incalculable,
como una gran llanura
desierta, desolada,
sin palmeras de música,
sin flores, sin palabras



Para mi oído atento
eres noche profunda
sin auroras posibles.
No oiré la luz del día,
porque tu orgullo terco,
rubio y alto, lo impide.
El silencio eres tú:
cuerpo de piedra.

Y CUANDO ABRÍ LOS OJOS.
Y cuando abrí los ojos,
después de aquella idea,
encontré el mar pequeño,
el cielo bajo,
el mundo, un mueble.



Cuando abrí los ojos,
después de haberme amado,
era tu corazón un universo,
con un mar grande, un cielo alto
y con las nubes de mis pensamientos.

SIN ELLA.
Mi soledad ausente.
¡Qué soledad sin soledad!
Sentirme solo al lado
de tanta compañía,
solo, sin soledad.



Encontrarme perdido,
sin solución, disuelto
en una muchedumbre.



¡Qué ruinas polvorientas
la compañía de todos!



¡Qué edificio sereno,
concentrado profundo,
mi soledad ausente!
Manuel Altolaguirre Bolín.

lunes, 7 de enero de 2013

POEMAS DE LUZ HELENA CORDERO.

LA LÍNEA.
Alguien preguntan por la línea que divide al blanco del vacío,
aquella que puede trazarse entre una pregunta y el silencio.
Esa frontera que se pinta con los dedos en el aire
y dura un soplo, un parpadeo.
Alguien pretende pintar el cuerpo del alma.
Quizá un destello, un pez en la mirada.
Líneas tan solo en el papel,
en las cercas, en los muros, en más papeles.
Nuevamente el universo dicta su lección:
no hay límites, finales o comienzos.
Las paredes están para que los ojos no hayan,
para que no puedan montar el caballo desbocado.
La línea soluciona el dilema. No existe,
pero muchas cosas no existen
y nos salvan la vida.
La línea, esa respuesta del lápiz a la incertidumbre.

ACERTIJO

Antes,
el miedo tenía muchos rostros
que me aterraban
porque en todos lo reconocía.
Ahora,
lo que me aterra
es que ya no lo reconozco
porque los tiene todos.

LAS ARMAS
Muchos se arman para la guerra.
Es necesario.
Otros se arman para el mundo.
Es preciso.
Algunos se arman para la muerte.
Es natural.
Tú te armas para el amor
y estás tan indefenso
para la guerra,
para el mundo,
para la muerte. 
Luz Helena Cordero. 
Nació en Bucaramanga, Santander, en 1961.

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