lunes, 17 de septiembre de 2012

POEMAS DE LUIS CARLOS LÓPEZ.

DE TIERRA CALIENTE.
Flota en el horizonte opaco dejo
crepuscular. La noche se avecina
bostezando. Y el amor, bilioso y viejo,
duerme como un sueño de morfina.

Todo está en laxitud bajo el reflejo
de la tarde invernal, la campesina
tarde de la cigarra, del cangrejo
y de la fuga de la golondrina...

Cabecean las aspas del molino
como con neurastenia. En el camino,
tirando el carretón de la alquería.

Marchan dos bueyes con un ritmo amargo
llevando en su mirar, mimoso y largo,
la dejadez de la melancolía...

CROMO.
En el recogimiento campesino,
que viola el sollozar de las campanas,
giran, como sin ganas,
las enormes antenas de un molino.

Amanecer. -Por el confín cetrino
atisba el sol de invierno. Se oye u ritmo
que semeja peinar ternuras canas,
y se escucha el dialecto de las ranas...

La campiña, de un pálido aceituna,
tiene hipocondría, una
dulce hipocondría que parece mía.

Y el viejo Osiris sobre el lienzo plomo
saca el paisaje lentamente, como
quien va sacando una calcomanía...

A BASILIO.
Tu organillo triste, tu organillo viejo,
cuando a media noche, bajo los balcones,
gime dulcemente con amargo dejo,
de seguro arrulla muchos corazones.

Tu organillo triste, de sentidos sones,
que refresca el alma con su amargo dejo,
mientras acaricia mis desilusiones,
cuántas cosas dice tu organillo viejo...

Cuando a media noche, bajo los balcones,
gime tu organillo de dolientes sones,
con plañir mimoso, con amargo dejo,

de seguro arrulla muchos corazones,
mientras acaricia mis desilusiones
tu organillo triste, tu organillo viejo...

DESPILFARRO.
Cuando te miro a solas
la ola soberbia de tu orgullo aplaca,
que al fin te humillarás, como las olas
se humillan sollozando en la resaca.

La vida viene y va...
Con la perdida
juventud, sin un sol de primavera,
¡qué amarga viene a ser la despedida
para quienes, cual tú, van a la vida
como las ondas van a la ribera!

TOQUE DE ORACIÓN.
Un pedazo de luna que no brilla
sino con timidez. Canta un marino,
y su triste canción, tosca y sencilla,
tartamudea con sabor de vino...

El mar, que el biceps de la plaza humilla,
tiene sinuosidades de felino,
y se deja caer sobre la orilla
con la cadencia de un alejandrino.

Pienso en ti, pienso que te quiero mucho
porque me encuentro triste, porque escucho
la esquila del pequeño campanario

que se queja con un sollozo tierno,
mientras los sapos cantan el invierno
con una letra del abecedario...
Luis Carlos López.

Nació en Cartagena el 11 de junio de 1879. Conocido como “El Tuerto”. Murió el 30 de octubre de 1950.
Luis C. López en su poesía tiene una actitud escéptica y desencantada. Rafael Maya anotó que su humor”no nacía del corazón sino de la cabeza”. En efecto, esa ironía provino de su visión escéptica. E involutra tanto al mundo circundante como al propio poeta y aun a la poesía misma. Sus libros son “librejos sin lietratura”, muchos de sus poemas “despilfarros”, y su amada ciudad un “villorrio”, un rincón, un pueblo, una parroquía. Y se trataba de una proyección del país. (Tomado de, “Poesía Completa”)

5 comentarios:

  1. pues me parecen bien que comenten algo que viene de muy lejos y muy antiguo esta investigacion espero que me sirva de mucha ayuda para mi tarea de español

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  2. Hola, me gusto mucho la poesía de el poeta Luis Carlos López, nunca había escuchado de el pero esta mañana en la radio escuche a un comentarista diciendo una poesía alusiva a los políticos y me encanto, pues les cae a todos estos desgraciados ladrones como anillo al dedo, quiciera tener acceso a mas obras de el muchas gracias por permitirme opinar en su pagina Consuelo Angel B

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  3. Me gustaría leer en esta página el poema a un cura que termina con la frase, "¿y yo que hago con este fusil?" Gracias.

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