jueves, 24 de mayo de 2012

POEMAS DE D. H. LAWRENCE.


AUTOCOMPASIÓN.

(Self-pity).
Nunca vi una criatura salvaje
lo siento por ella misma.
Un pequeño pájaro caerá aterido, muerto de una rama
sin haber sentido pena por sí mismo.

VEJEZ HERMOSA.

(Beautiful Old Age).
Debe ser encantador ser viejo
estar henchido de la paz que viene de la experiencia
y de la arruga oportuna por el cumplimiento.

La sonrisa arrugada de plenitud que sigue a una vida
vivida impertérrita y sin disgustos con mentiras aceptadas
que maduraran como las manzanas, y se perfumaran como camuesas
en su vejez.

El sosegamiento, de las personas de edad debe ser, como las manzanas
cuando uno está cansado de amar.
Fragantes como hojas amarillentas, y tenue con la suave
quietud y la satisfacción del otoño.

Y una chica debe decir:
Debe ser maravilloso vivir y envejecer.
Mira a mi madre, lo generosa ¡y aún así lo es! -

Y un hombre joven debe pensar: ¡Por Dios!
mi padre se ha enfrentado a todo y lo ha sobrellevado, ¡pero ha sido una vida!
 
UNA CANCIÓN DE AMOR.

(A Love Song)
Rechazarme, no si yo te dijera
Que olvide el sonido de tu voz,
Que olvide tus ojos que buscaban a través de
La bruma percibir nuestro matrimonio, y se regocijaron.

Sin embargo, cuando la flor de la manzana abre completamente
Bajo el manoseo de la pálida luz de la luna,
Veo tu rostro blanqueado en mi pecho, y se esconden
Mis ojos de diligente trabajo, fingen.

Ah, entonces, en mi habitación discurro
La persiana para ocultar el jardín, donde la luna
Disfruta de las flores abiertas a medida que se destiñe
Su belleza, su gracia, favor por favor.

Y levanto mis brazos doloridos por ti,
Y levanto mi pecho angustiado, ávido,
Y lloro por tu gran dolor
Y me lanzo a las puertas del sueño, por descanso.

Y toda la noche agitado, preocupado por ti,
Soñando con tu boca cedida y dada a mí,
Sintiendo tu pecho fuerte, manteniendolo en
Paz, donde el sueño es más fuerte incluso que el vino.

UNA MUJER ESPIRITUAL.

(A Spiritual Woman).
Cierra tus ojos, mi amor, déjame que te enceguezca;
Ellos te han enseñado a ver
Sólo la media aritmética en la cara de las cosas,
El álgebra ingeniosa en los rostros de los hombres,
Y Dios como la geometría
Completando sus círculos, y trabajando inteligentemente.

Voy a darte un beso en los ojos hasta dejarte ciega;
Si puedo, si alguien pudiera.
Entonces, tal vez en la oscuridad, tu tendrás lo que deseabas encontrar.
Has descubierto tantos fragmentos, con tus ojos ingeniosos,
Y yo soy un caleidoscopio
Que agitaste y sacudiste, y sin embargo, no vendrá a tu mente.
Ahora deja de quejarte de mi.-Pero Dios, ¡cómo te odio!
¿Temes que te voy a estafar?
Crees que si me aceptas como soy, que eso te calmara
¿De alguna manera?-Tan triste, tan intrínseco, tan espiritual, sin embargo, tan prudente, que
Deberás tenerme con toda tu voluntad y tu conciencia -
Te odio.

David Herbert Lawrence.
1885–1930.
Nacio en  Eastwood, Inglaterra. M. en Vence, Francia.
D. H. Lawrence fue un escritor inglés, de prolífica producción y diversa que incluye novelas, cuentos, poemas, obras de teatro, ensayos, libros de viajes, pinturas, traducciones y crítica literaria. Sus obras completas representan una amplia reflexión sobre los efectos deshumanizadores de la modernidad y la industrialización. En ellos, Lawrence se enfrenta a cuestiones relacionadas con la salud emocional y la vitalidad, la espontaneidad, la sexualidad humana y el instinto. Después de una breve incursión en la poética formal, en sus primeros años, sus poemas posteriores adoptan tentativas orgánicas para capturar la emoción a través del verso libre.
Las opiniones de Lawrence le ganó muchos enemigos y tuvo que soportar la persecución oficial, la censura y tergiversación de su trabajo creativo en la segunda mitad de su vida, mucha de la cual pasó en un exilio voluntario que él llamó su "peregrinación salvaje". En el momento de su muerte, la fama pública era la de un pornógrafo que había desperdiciado su considerable talento. E. M. Forster, en una nota necrológica, desafió esta opinión generalizada, a quien describió como "el más grande novelista imaginativo de nuestra generación." Más tarde, el influyente crítico de Cambridge F. R. Leavis defendió tanto su integridad artística y su seriedad moral, poniendo gran parte de la ficción de Lawrence dentro de la canónica "gran tradición" de la novela inglesa.
Traducción literal del inglés por: Juan Diego Amoroz E. ®
 Fuente: Cazador de Poemas, Fundación para la Poesía (U.S.)

1 comentario:

Entrada destacada

A VECES LLEGABAN ... CARTAS.

Las cartas de amor no se estilan hoy en día, pero fueron y seran importantes dentro de la historia de la humanidad por la expresión de se...