Mi ojetivo es simple
Perseguir la luz hasta atraparla toda
Dejar el mundo a oscuras
TODO LO QUE TOCA.
Porque la condena humana es esa:
Puede matar pero no puede hacer vivir
En cambio
Dios no puede matar:
Todo lo que toca vive y ahí está sy límite
TEOFANÍA
Dios nos colocó aquí para callar
El día que hagamos perfecto silencio
Él aparecerá
LAS COSAS.
Al igual que un cuento de hadas
duermen
Esperan al príncipe que las despierte
Campo Ricardo Burgos López.
Nació en Bogotá, en 1966.
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