viernes, 12 de julio de 2013

POEMA DE SEBASTIAO DA GAMA.

LA COMPAÑERA.
No te busqué, no te pedí: veniste.
Y desde que yo nací hubo mil cosas
que ante mis ojos se dieron con igual
simplicidadr: El sol, la mañana de hoy,
esa flor que es tan grácil que no la quiero,
el milagro de las fuentes por el estío …
Veniste (El sol vino también, la flor,
la mañana de hoy, las aguas...) Alegría,
pero callada y serena alegría,
entendimiento puro, natural
encuentro, natural como la llegada
del sol, de la flor, de las aguas, de la mañana,
de ti, que no había buscado ni pedido.


¿Y el amor? ¿Y el amor? ¿Y el amor?
-: Veniste.
(De: A Companheira [Campo Abierto])
Sebastiao Da Gama.
Sebastiao Artur Cardoso da Gama, nació el 10 de abril de 1924 en Vila Nogueira de Azeitão, murió en Lisboa, 7 de febrero de 1952.

miércoles, 10 de julio de 2013

POEMAS DE FRANCISCO ÁLVAREZ DE VELASCO Y ZORRILLA.

Vuelve a su quinta, anfriso, solo y viudo
 

Oh mal haya la muerte,
que así fatal me quita la vida,
sin matarme: y en una muerte
viva me deja en tan triste
calma para hacer más cruel su herida,
con una que solo es alma
de la muerte que siento con la vida.


ENDECHAS
Qué mustias, qué calladas
mis pobres ovejillas,
cansadas de tristeza,
yacen en su rebaño mal dormidas.

Ya no como otras veces,
cuando apenas sentían
de mi Tirse las huellas,
con que todo su campo florecía.
Que dejando el sosiego
de su majada se iban,
apostando entre todas
sobre cuál a verla antes llegaría.

Y con balidos dulces,
con suaves melodías
a coros le formaban
de su mismo destemple su armonía.

Componiendo en su modo,
en danzas desmedidas,
saraos de sus retozos,
con que todas salían a recibirla.

Cuál con saltos inquieta,
corriendo más aprisa,
mudamente le daba alegre
el parabién de su venida.

Cuál llegaba a besarle
los pies, se le quería
subir, loca de gusto,
a besarle halagüeña las mejillas.


Cuál con más mansedumbre,
urbanamente fina,
llegándose a ella tierna,
sus amorosas manos le lamía.

Cuál con varias carreras
llegaba y se volvía
otra vez, y otras muchas,
a darle enhorabuenas repetidas.
Cuál corriendo a las otras,
que aún quedaban dormidas,
les pedía de la nueva
de su alegre llegada las albricias.

A que mi Tirse entonces,
risueña y compasiva,
a todas halagando
a todas su cortejo agradecía.

A cuál cogía en los brazos,
y a cuál con mil caricias,
limpiándola de abrojos,
la ambarcalada lana le mullía.

A cuál agasajando
con agradable risa
daba a lamer la mano;
y a cuál se la pasaba enternecida.

Los corderillos tiernos,
que aún no la conocían,
olvidados del pecho,
tras sus madres partían a recibirla.

Y con alegres señas,
de su nueva alegría,
por el suelo postrados,
parece la adoraban de rodillas.

A que ella viendo entonces
una imagen tan viva
de su humilde inocencia,
a sus brazos del suelo los subía.

Y abrazándolos tierna
otra vez les volvía
el tributo a sus madres,
que de sus nuevos partos le ofrecían.


Así en aclamaciones
de músicas festivas,
y en las encaramuzas
que haciéndole delante todas iban.

Llegábamos a aquesta
nuestra choza pajiza,
que adornada de ramos
el mayoral gustoso nos tenía.

A la cabaña apenas llegaba
la noticia de su llegada,
cuando varias venían
en tropas Pastorcillas.

Cuál le traía un cordero,
que ella soltaba aprisa,
por librarlo del susto
que de su breve muerte se temía.

Cuál los higos maduros,
y cuál la mantequilla,
cuál los patillos tiernos,
y cuál entre hojas la cuajada fría.


A que ella retornando

con dulces de la Villa
más dulces se los daba
con el logrado gusto de su vista.


Así todos gozosos pasábamos
pasábamos el día
con más gustos que cuantos
falseados en las Cortes se fabrican.


Mas ya ahora, ¡ay de mí!
que al volver a la esquiva
orfandad de estas selvas,
sin su siempre gustosa compañía:

Las ovejillas mudas,
mustias las Pastorcillas,
las unas tristes lloran,
las otras melancólicas suspiran.

Dolor, y no consuelo,
les es ya mi venida,
porque al verme sin Tirse,
en mis recuerdos su dolor se aviva.

Y al ver vuelvo sin ella,
como si el homicida hubiera sido yo
todas de mí se apartan,
y retiran.

Los balidos, que entonces seña
eran de alegría,
ya sólo son sollozos,
con que la suya mi congoja explican.

¡Ay de mí qué tormento!
¡ay de mí qué fatiga!
¡qué soledad tan sola!
¡qué orfandad tan desierta y tan esquiva!

¡Oh memorias funestas,
verdugos de mis dichas!

¡oh fatales recuerdos,
sangrientos potros de las penas mías.

Llorad, llorad conmigo,
zagalas y ovejillas,
diciendo con mi llanto,
en balidos, y quejas repetidas:

Oh mal haya la muerte,
que así fatal me quita
ya vida, sin matarme,
y en una muerte viva
me deja en tan triste calma,
para hacer más cruel su herida,
con una que sólo es alma
de la muerte más triste de mi vida.
Francisco Álvarez De  Velasco.

Francisco Álvarez de Velasco y Zorrilla (Bogotá, 1647 - Madrid, 1708) era hijo de un oidor neogranadino y de la hija de un oidor de Quito. Desde muy temprano recibió formación religiosa y ejerció la vida política. Su obra fue recogida en el libro Rhytmica Sacra, Moral y Laudatiria. Al contrario de Domínguez Camargo, era un gran admirador de Francisco de Quevedo y era reticente con respecto al gongorismo, con la excepción de Sor Juana Inés de la Cruz a quien le escribió desconociendo que había muerto. Velasco y Zorrilla asume el nuevo lenguaje americano -sus modismos- con orgullo, por lo que se ha ganado el reconocimiento como 'primer poeta americano'. También se le atribuye ser precursor del neoclasicismo. Se destaca su poema Vuelve a su quinta, ah friso, solo y viudo en donde relata el triste reencuentro del hombre viudo con su hogar y cómo la ausencia de su amada transforma el ambiente para el que llega y para los que están. (wikipedia)
 
Fuente: Antología de la Poesía Colombiana. Bandera de Colombia

lunes, 8 de julio de 2013

POEMA DE FERNANDO DENIS.

SIGUE SONANDO, WILLIAM TURNER.

¿Quién sostuvo en su mano los grandes explendores:
Esa luz demencial que suena en los espejos,
El monólogo de los crépusculos bermejos,
Fragatas incendiadas de mortales colores?
Miro al cielo pavoroso de mis mayores
La criatura invisible hiere con sus reflejos
La sombra solitaria de mis ojos perplejos
Y mi sueño que invade pinceles y dolores.
Un mar de ardiente fiebre calcina mis sentidos,
Mi pecho es ciega tempestad invisible
Y el amor, ni más hondo que se haya resistido.
Muero de luz en esta tarde sola del mundo,
Pasaré al horizonte incesante y profundo.
Fernando Denis.
Nació en Cienaga, Magdalena, en 1968.

viernes, 5 de julio de 2013

POEMAS DE EUGENIO DE ANDRADE.

MAR DE SEPTIEMBRE.
Todo era claro:
cielo, labios, arenas.
El mar estaba cerca,
trémulo de espumas.
Cuerpos y olas:
iban, venían, iban
dóciles, leves -sólo
ritmo y blancura.
Felices cantan;
serenos duermen;
despiertos, aman,
exaltan el silencio.
Todo era claro,
joven, alado.
El mar estaba cerca,
purísimo, dorado.
(De: Mar de Siembra)

URGENTEMENTE.
Es urgente el amor.
Es urgente un barco en el mar.

Es urgente destruir ciertas palabras,
odio, soledad, crueldad,
algunos lamentos,
muchas espadas.

Es urgente inventar alegría,
multiplicar los besos, las siembras,
es urgente descubrir rosas y ríos
y mañanas claras.

Cae el silencio sobre los hombros y la luz
impura hasta doler.
Es urgente el amor, es urgente
permanecer.
(De: Até Amanhá)

ALBA.
Como si no hubiera
bosque más secreto,

como sí las fuentes
fueran sólo ardor,

Como si tu cuerpo
fuera la vida entera,

el deseo duda
en ser espada o flor.
(De: Mar de Siembra)

MADRIGAL.
Tú ya tenías un nombre, y yo no sé
si eras fuente o brisa o mar o flor.
En mis versos te llamaré amor.
(De: As Maos e os Frutos)

RETRATO ARDIENTE.
Es entre tus labios
cuando la locura acude,
baja a la garganta
invade el agua.

Es en tu pecho
donde el polen del fuego
se junta a la fuente,
se derrama en la sombra.

Es en tus costados
donde la fuente empieza
a ser río de abejas,
rumor de tigre.

De la cintura a las rodillas
la arena quema
el sol es secreto,
ciego el silencio.

Acuéstate conmigo.
Ilumina mis cristales.
Entre labios y labios
toda la música es mía.
(De: Obscuro Dominio)
Eugenio De Andrade.
Seudónimo de José Fontinhas, nació el 19 de enero de 1923, en Póvoa de Acabra, concejo de Fundao, Beira Baixa, murió en Oporto, 13 de junio de 2005, fue un poeta, prosista y traductor portugués.

miércoles, 3 de julio de 2013

POEMAS DE GWENDOLYN BROOKS.

NOSOTROS MUY FRESCOS.
(We Real Cool)

JUGADORES CON FONDO COMÚN.
SIETE EN LA PALA DE ORO.


Nosotros muy frescos.
Nosotros abandonamos la escuela.


Nos acecha la tarde.
Atacamos directamente.


Cantamos el pecado.
Nosotros ginebra rebajada.


Nosotros Jazz de junio.
Morimos pronto.

EL EDIFICIO INFIERNILLO.
(Kitchenette Building)
 
Somos criaturas de horas sin lágrimas
y el plan involuntario,
Atenuados, y grises.


Compañeros del "Sueño", un sonido vertiginoso,
no tan fuertes como la "renta",
"alimentar una esposa",
"satisfacer a un hombre".


Pero, podría un sueño ser burlado
a través de los vapores de cebolla
De su blanco y violeta,
luchar con patatas fritas


Y lo maloliente de la basura de ayer
en la sala,
Revolotear, o cantar un aria abajo
de estas habitaciones,


Incluso si estábamos dispuestos a dejarlo entrar,
Había tiempo para que se calentara, mantenerlo muy limpio,
Anticipar un mensaje, ¿que empiece?


Nos preguntamos.
Pero ¡no es así! ¡ni por un minuto!
Dado que el número cinco está fuera de
el cuarto de baño ahora,
Pensamos en agua tibia,
en la esperanza de obtenerla.
 
ESTAR ENAMORADO.
(To Be In Love)
Estar enamorado
Consiste en tocar con una mano más ligera.
Te estiras en ti misma, estas bien.


Ves las cosas
A través de sus ojos.
Un cardenal es de color rojo.
El cielo es azul.
De repente, sabes que sabe demasiado.


Él no está allí pero
Sabes que estás saboreando juntos
El invierno, o un delgado clima primaveral
Su mano toma tu mano
es excesivo.
Demasiado, demasiado para soportar.


No puedes mirar en sus ojos
Porque tu pulso no debe decir
Lo que no hay que decir.
Cuando él,
Cierra una puerta-
No está allí_


Tus brazos son agua.
Y eres libre
Con una libertad espantosa.


Eres el medio hermoso
De una herida dorada.


Recuerda y codicia su boca
Tocala, susurra.


Oh cuándo confiesa
¡Es una muerte segura!
Oh cuándo expresa
Es para hipnotizar,


Ve caer, la Columna de Oro,
En la ceniza más común.

Gwendolyn Brooks.
Nació en Topeka, Kansas, en 1917 y creció en Chicago. Es autora de más de veinte libros de poesía, entre ellos Los Niños regresan (The David Co., 1991), Los negros (1987), Para desembarcar (1981), El chico cercano a Johannesburgo y otros poemas (1986), Riot (1969), En la Meca (1968); Los comedores de Frijol (1960), Annie Allen (1949), por la que recibió el Premio Pulitzer, y Una calle en Bronzeville (1945). También escribió numerosos libros, entre ellos una novela, Maud Martha (1953), e Informe de la Primera Parte: una autobiografía (1972) y El Mal Salto: Una Nueva Chicago una Antología editada (1971). En 1968 fue nombrada poeta laureada por el estado de Illinois, y 1985-86 era consultor en poesía de la Biblioteca del Congreso. También recibió un premio de la Academia Americana de Artes y Letras, la Medalla Frost, un Fondo Nacional para el Premio de las Artes, el Premio Shelley Memorial y becas de la Academia de Poetas Americanos y la Fundación Guggenheim. Vivía en Chicago hasta su muerte el 3 de diciembre de 2000. 
 

lunes, 1 de julio de 2013

MUCHACHA DEL BAÑO PÚBLICO. / JUAN FELIPE ROBLEDO.

MUCHACHA DEL BAÑO PÚBLICO.
Seguramente no veré con estos ojos mortales la historia de esta muchacha que imagino clara y afectuosa.
Seguramente sonreirá con descaro
y tocará las espaldas de los que esperan frente a la estación.
Habría deseado contemplar
su lento detenerse en callejuelas
y la forma como se prende de la solapa de un marino.
Juan Felipe Robledo.
Nació en Medellín, Antioquia, en 1968.

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